Nos ha llegado la noticia de que el Programa de Educación del CIPPEC continua logrando éxitos en todo el país a través de las Comunidades de Aprendizaje, que son “un modelo de organización escolar basado en la pedagogía dialógica, orientado a la transformación educativa y social”. Ya son una política pública en la Provincia de Santa Fe, se sumaron más escuelas y siguen realizándose encuentros en todo el país.
Por eso no queríamos dejar de pasar esta oportunidad para que conozcan sobre este proyecto y sobre la pedagogía del diálogo, corriente que cada vez está teniendo una mayor relevancia en el campo educativo y que esperamos que guíe el accionar pedagógico de nuestro sistema educativo.
Este es un resumen que les proporcionamos sobre las Comunidades de Aprendizaje:
Este proyecto se basa en la concepción del aprendizaje que subyace en las comunidades de aprendizaje y que se basa en siete principios apoyados por contribuciones de algunos de los autores más importantes en el ámbito de la educación: Vygotsky, Bruner, Wells, Paulo Freire, Habermas, Chomsky, Scribner y Mead.
“El Aprendizaje Dialógico se produce en diálogos que son igualitarios, en interacciones en las que se reconoce la inteligencia cultural en todas las personas y que están orientadas a la transformación de los niveles previos de conocimiento y del contexto sociocultural para avanzar hacia el éxito de todas y todos.
El aprendizaje dialógico se produce en interacciones que aumentan el aprendizaje instrumental, favorecen la creación de sentido personal y social, están guiadas por solidarios y en las que la igualdad y la diferencia son valores compatibles y mutuamente enriquecedores.”
(Aubert et al., 2008:167)
Este es un proyecto basado en un conjunto de Actuaciones Educativas de Éxito, dirigidas a la transformación social y educativa de la comunidad. Es un proyecto que comienza en la escuela, pero que integra todo lo que está a su alrededor. Busca alcanzar una educación de éxito para todos los niños, niñas y jóvenes que consiga, al mismo tiempo, eficiencia, equidad y cohesión social.
Combinando ciencia y utopía, el proyecto desea una mejora relevante en el aprendizaje escolar de todos los alumnos, en todos los niveles y, también, el desarrollo de una mejor convivencia y de actitudes solidarias.
La esencia del proyecto es garantizar el derecho de todos a aprender y a aprender mucho.
La igualdad de oportunidades supone hoy en día conseguir la igualdad de resultados.
Las Comunidades de Aprendizaje crean un clima de altas expectativas por parte de todos los involucrados, transforman el contexto del aprendizaje y obtienen los siguientes resultados:
• Mejora del desempeño académico de todos los alumnos. Mejora de los resultados escolares de los alumnos en todas las asignaturas. Un alto nivel de aprendizaje es fundamental para enfrentar los constantes retos de la sociedad del siglo 21.
• Disminución radical en los índices de repetición, abandono y fracaso escolar.
• Mejora del clima y de la convivencia; aumento de las actitudes solidarias.
• Aumento del sentido y de la calidad del aprendizaje para toda la comunidad.
• Aumento de la participación de todos: alumnado, familiares, docentes, equipos directivos, universidades, fundaciones, entidades y organismos públicos.
• Mejora de las condiciones de vida de la comunidad: mayores índices de inserción laboral, de niveles de salud, de vivienda digna.
Para llegar a ser una Comunidad de Aprendizaje, la escuela se tiene que someter a un proceso de transformación y aplicar las Actuaciones Educativas de Éxito, que están ancladas en los principios del Aprendizaje Dialógico.
Una de sus características más relevantes es que para una Comunidad de Aprendizaje, la fuerza está en los argumentos más que en la posición jerárquica de quién está hablando. Para que el diálogo sea igualitario, todos deben tener la misma oportunidad de hablar y de ser escuchados – no importa la función ejercida, la clase social, la edad… Hay dos grandes pensadores que dan fundamento a este concepto: Freire y Habermas. Para Freire, el diálogo es un requisito previo a la construcción del conocimiento. Este autor nos invita a una postura crítica que involucra una preocupación para conocer el pensamiento de cada actor participante en la situación interactiva. Habermas, en su teoría de la acción comunicativa, sostiene que todas las personas tienen la capacidad de lenguaje y de la acción para iniciar una relación interpersonal.
Todas las personas tienen capacidad de acción y reflexión y poseen una inteligencia relacionada a su cultura. Esta inteligencia abarca el saber académico, el práctico y el comunicativo. En las Comunidades de Aprendizaje esa inteligencia cultural debe encontrar las formas y los medios para expresarse en condiciones de igualdad. Habermas y Chomsky, dos de los autores que han contribuido para la construcción de este principio, defienden que todas las personas tienen habilidades comunicativas innatas, es decir, son capaces de producir lenguaje y generar acciones en el entorno en donde viven. Vygotsky también aporta el concepto de la inteligencia práctica cuando afirma que los niños aprenden haciendo. Scribner, a la luz de Vygotsky, nos muestra que las personas mayores, en sus actividades diarias, operan cognitivamente de maneras equivalentes a las desarrolladas por los niños.
La educación no se debe focalizar en la adaptación a la realidad social de cada alumno y sí en la transformación de su contexto. Una Comunidad de Aprendizaje debe promover interacciones que hagan posibles cambios en la vida de las personas. Cuando estas interacciones se basan en un diálogo igualitario, se transforman en herramientas que permiten una gran conquista social: la superación de las desigualdades. Para Vygotsky, la clave del aprendizaje está en las interacciones entre las personas y entre ellas y el medio ambiente. Con la transformación de las interacciones se hace posible mejorar el aprendizaje y el desarrollo de todos los actores que participan de la comunidad educativa. Mead sostiene esa idea al analizar las interacciones interpersonales y darse cuenta que incorporamos actitudes y comportamientos de otras personas. Según este autor, hacemos eso por diversas razones: para sentirnos aceptados en determinados grupos, para responder a expectativas de personas importantes, etc.
Uno de los mayores problemas de la escuela actual es la falta de motivación de gran parte de los estudiantes que no encuentran sentido a asistir a las clases. Este problema ha sido identificado y discutido por muchos autores. Freire, por ejemplo, reconoce que la enseñanza ocurre de manera distanciada a las experiencias vividas por los estudiantes. Los profesores crean un ambiente hostil y no se preocupan por las reales experiencias de los niños y niñas. El significado es construido cuando las contribuciones y diferencias culturales son tratadas de manera igualitaria y el alumno siente que la escuela valora su propia identidad.
Significa hacer posible un tipo de aprendizaje que parte de la interacción y de las demandas y necesidades de las propias personas. Cuando la escuela respeta las individualidades de sus alumnos, garantizando su éxito en el aprendizaje, el estudiante encuentra sentido en aquello que está aprendiendo. Fomentar la creación de sentido mejora visiblemente la confianza y el empeño de los alumnos en la búsqueda de sus realizaciones personales y colectivas.
Para superar el abandono escolar y la exclusión social, es necesario contar con prácticas educativa democráticas, en las que todos deben participar. Cuando toda la comunidad está involucrada solidariamente en un mismo proyecto, resulta mucho más fácil transformar las dificultades en posibilidades, mejorando así las situaciones culturales y sociales de todas las personas.
El acceso al conocimiento instrumental, obtenido de la ciencia y de la escolaridad, es esencial para promover transformaciones y desenvolverse en el mundo actual. Cuando hablamos de dimensión instrumental nos referimos al aprendizaje de aquellos instrumentos fundamentales, como el diálogo, la reflexión y los contenidos y habilidades escolares que constituyen la base para vivir incluido en la sociedad actual. Varios autores contribuyeron para la construcción de este principio. Para Freire, existe un interés universal por el conocimiento, al que llama curiosidad epistemológica; todas las personas son capaces de hablar, escuchar, explicar, comprender, aprender, etc. Wells se refiere a la actitud de cuestionar el conocimiento a través del diálogo. Vygotsky afirma que todas las personas tienen la capacidad de usar el contexto de manera instrumental, como una herramienta para transformar su propia psicología y el curso de su desarrollo.
Más allá de la igualdad homogeneizadora y la defensa de la diversidad que no toma en cuenta la equidad, la igualdad de diferencias es la igualdad real en la cual todas las personas tienen el mismo derecho a ser y a vivir de forma diferente, y al mismo tiempo ser tratadas con el mismo respeto y dignidad. Según Freire, no se pueden concebir las diferencias de manera tolerante e igualitaria mientras estén relacionadas con la idea de superioridad entre culturas. Las escuelas son un reflejo de una sociedad diversa y plural. El desafío es comprender que sólo el reconocimiento de las diferencias no es suficiente para alcanzar una educación igualitaria y lo que se hace fundamental es que todas las personas, independientemente de su origen, cultura, creencias, etc., estén incluidas y que sus voces sean escuchadas.
Si quiere conocer más sobre este proyecto puede hacerlo aquí.
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