En la Trinchera Educativa

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martes, 19 de abril de 2016

Docentes Argentinos: Sus características

El SITEAL (si queres ver otro artículo sobre el SITEAL hace click acá) ha realizado un estudio comparativo sobre el perfil de los docentes en AméricaLatina, donde aborda diferentes aspectos que hacen a esta profesión. En este artículo hemos destacado aquellas descripciones que atañen a los docentes argentinos con el objetivo de figurar en un primer aspecto las características de estos trabajadores que están a cargo de la educación de las futuras generaciones. Se abordará aspecto como características de las personas, antigüedad docente y edad, visión social de esta labor, formación académica y relación laboral.

Este informe muestra como una de las primeras características a la supremacía de las mujeres en esta profesión, es casi exclusividad que ellas ejerzan la docencia. Lo cual es sólo es una realidad de Argentina y Uruguay, donde se observa 1 maestro varón por cada 11 maestras  y 15 maestras mujeres, respectivamente. A su vez, una  baja proporción de docentes mujeres especialmente en estos países, declaraban que su salario representaba el mayor componente del ingreso del hogar.

Las razones para ambos fenómenos se pueden establecer que la mayor presencia femenina en la profesión que se evidencia esté muy presumiblemente vinculada con la vigencia de los tradicionales roles de género, que estipulan para las mujeres las tareas de crianza de los hijos y la condición de “soporte” afectivo y fuente de cuidados del resto de las personas. De acuerdo a este imaginario, el trabajo con niños aparece como una actividad “natural” de las mujeres –aún cuando se trata de trabajos remunerados -que se cristaliza en la persiste retórica de la imagen de la maestra como “segunda mamá”. Otro elemento que pudo haber colaborado en la sobrerepresentaciòn femenina en la docencia puede hallarse en las condiciones que rodearon la génesis del oficio.

A su vez, en el momento fundante de la Escuela, una de las principales funciones de los maestros, se vinculaba a la construcción de identidad nacional y la cohesión social. El quehacer de esos primeros docentes estaba fuertemente asociado con la idea de “misión” o “apostolado”. Así, en sus orígenes, la condición docente tenía un elevado contenido “vocacional” y de “servicio”, desdibujándose el carácter de trabajador entre quienes la ejercían, es decir de personas que realizan una actividad a cambio de una retribución monetaria. El fuerte componente vocacional arraigado en la identidad de los maestros, muy probablemente derivó en que la retribución material de la profesión tuviera en aquel período una centralidad menor que entre colectivos ocupacionales y su ejercicio estuviera más extendido entre la población con menor “responsabilidad” en el mantenimiento del hogar. Desde entonces se produjeron importantes transformaciones cualitativas y cuantitativas en el sector (masificación, sindicalización, heterogeneidad social y cultural del cuerpo docente) y si bien el componente vocacional sigue estando bastante presente, el oficio se concibe cada vez más como una actividad laboral o una profesión.

En conclusión al visión del docente de escolaridad obligatoria esta arraigada a la idea de una segunda madre que lo hace por amor a los niños, y muy alejada de la idea de un profesional que debe llevar un trabajo con la mayor calidad posible de manera eficiente. Es por esto que la profesión esta relegada a un salario que no alcanza para ser sustento de familia y es exclusivamente una actividad delegada a la mujer. Hecho que ya en los años ’60 Paulo Freire denunciaba en “Cartas para quien pretenda enseñar” a través de la imagen de la “tía” y esa falta de visión de parte de la sociedad y del estado sobre la actividad docente como un profesión que se requiere personas formadas y capacitadas y su trabajo debe tener un nivel de calidad. Cuestión que se refleja mucho año a año en las paritarias docentes.

Otra característica que el estudio de SITEAL resalta es la edad promedio al inicio de la profesión, cual es bastante elevada (Chile, República Dominicana, Argentina, Costa Rica y Perú).  En estos países la edad media se ubica por encima de los 27 años (en Chile casi en los 29 años) y la mitad tiene 25 años o más cuando comenzaron a trabajar como maestros. En Argentina, Perú y República Dominicana pareciera haberse atrasado aún más la edad de ingreso en el periodo más reciente, ya que los docentes de menor edad tienen una edad de inicio más elevada.  Es decir, que hay docentes de menor edad que otros pero con una mayor trayectoria. Una razón puede ser que en países como Argentina y Costa Rica, El Salvador y Ecuador, donde la formación tiene una duración más acotada, probablemente el “reclutamiento” de los candidatos a seguir la profesión se nutra de una importante proporción de personas que comienzan la formación en forma diferida al momento de finalización de los estudios de nivel secundario (muy probablemente luego de haber ejercido otras actividades ajenas a la docencia) o bien de personas que finalizaron ese nivel a edades más avanzadas.

Entre Costa Rica, Perú y Argentina se conjuga una edad relativamente tardía de inicio con baja antigüedad de los docentes con más años de carrera. Puede ocurrir que en estos países la docencia sea una actividad que se ejerza durante un período acotado dentro de una trayectoria laboral que combina otras actividades laborales o el abandono de la profesión y/o que se propicien mecanismos de promoción vertical, a partir de los cuales los docentes con más antigüedad asumen roles diferentes al trabajo del aula.

En otras palabras, el estudio manifiesta que poseemos docentes que han iniciado la actividad de forma tardía, con docentes sin mucha antigüedad, y las razones puede varias entre que la trayectoria docente para muchos se un período acotado o porque combinan con otras actividades (no son docentes exclusivamente) o porque dejan de ejercer, tal vez por abandono de la profesión o porque la única forma de ascenso laboral sea dejar el aula para tomar un cargo jerárquico.

En cuanto a la formación académica indica que al comparar el nivel de formación que tienen la mitad de los docentes más jóvenes y los de mayor edad, sólo se aprecian cambios importantes en cuatro países. En Argentina y Ecuador se incrementa entre los más jóvenes el peso de los docentes con formación pedagógica en el nivel superior (en detrimento de la formación pedagógica en el nivel medio). Hasta el año 1955 con poseer en título secundario de Maestra Normal se podía ejercer la docencia, posteriormente a eso la formación docente paso a ser una carrera terciaria de un duración promedio de 3 años, es recién en este siglo que se a elevada el nivel de formación al título de carrera de grado universitaria.

Por otro lado, manifiesta en cuanto a la relación laboral entre los países con mayor proporción de docentes que no tienen contratos estables, Argentina y Uruguay se destacan por la presencia –de alrededor de un 10%- de docentes de muy corta duración (menor a un año). En el caso de Argentina, la misma tendencia creciente en la relación laboral de titularidad entre docentes de mayor edad vis a vis con los más jóvenes, tiene su correlato en la reducción de la proporción de docentes que ejercen bajo la modalidad de suplencias cortas.

Para el conjunto de la región es levemente más elevada la proporción de docentes que tienen otro empleo entre los que tienen mayor edad. Aunque esta situación no se replica en el mismo sentido en los distintos países. Solo es una realidad de los docentes de Argentina, México, Guatemala, El Salvador y Uruguay.


Por último, en relación con los indicadores de calidad de los docentes, la Argentina, Brasil y Uruguay, presentan una situación bastante favorable, pero no lo es tanto en los que reflejan las condiciones laborales: es baja la incidencia de los docentes con contratos estables y la de docentes que trabajan más de 25 horas. A su vez el peso de los que tienen un empleo adicional es el más alto en relación a los demás países. Pero en relación con el equipamiento de las escuelas, se encuentran en un mejor posicionamiento. Estos países son los de más temprana escolarización y los de mayor presencia femenina en el ejercicio de la docencia.

BIBLIOGRAFÍA
CUADERNO 09 Perfil de los docentes en América Latina LUCILA FALUS Y MARIELA GOLDBERG ISSN 1999-6179 / Junio 2011

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